jueves, 15 de abril de 2010

12 ) NADA MAS FUERTE QUE LA TENACIDAD DE UNA MADRE






12 ) NADA MAS FUERTE QUE LA TENACIDAD DE UNA MADRE

Acabamos de llegar a la Pirámide de Asia de Alex Orbito en Filipinas. Es un centro de sanación energética, al que acude gente que desea seguir un seminario de este tema o que necesita acceder a la curación de una patología médica concreta, a través de una sanación de medicina no clásica.
Por lo que he podido ver hasta ahora, viene todo tipo de gente de todos los lugares del mundo, a escuchar y a imbuirse de una filosofía distinta, entorno a la sanación.
Alex dice que él es solo un instrumento de Dios para que cada persona pueda curarse a si misma, mediante la fe. Con la ayuda de su mente…….. y de sus manos, se sirve de la energía cósmica para hacérsela llegar a los pacientes, reconduciendo los campos energéticos/magnéticos que por el motivo que sea, se han alterado.
La enfermedad puede tener orígenes distintos, tanto mentales, como físicos (y emocionales). La medicina clásica, ya se ocupa eficazmente de diagnosticarla y tratarla. Sin embargo, creo que hay que tener en cuenta otras variables en la ecuación de la enfermedad, que pueden alterar el resultado final. Seguramente hay mas de las que conocemos y menos de las que consideramos actualmente.
Para curarse es importante seguir un tratamiento correcto, pero lo es mas, llegar a un diagnóstico certero de sus causas. Normalmente, la medicina actual, solicita del paciente un montón de pruebas, después de haberle escuchado con mucha analítica y convicción pero alguna vez con poca atención. Esto lo digo porque solo escuchamos el aparente inicio de la enfermedad que situamos en un fecha concreta y tomamos todas las actuaciones posteriores en base a ese dato. Posiblemente se nos escapan hechos importantísimos que pueden haber sucedido mucho antes de la aparición de la enfermedad y que no hemos tomado en consideración, cambiando el resultado.
Pero creo que será mas fácil, poner un caso práctico y tomar en consideración todas las posibles variables, analizándolo no solo desde el lado médico sino también bajo el influjo de variables como la psicología, la genética y entorno emocional del paciente. ( por mencionar solo algunas ).
Voy hablar de Angus de 21 años. Hace menos de un mes le han diagnosticado una patología severa de una víscera, posiblemente con metástasis. Es solo el inicio y le falta todavía todo el difícil y arduo camino de pasar por diferentes criterios médicos clásicos y sus respectivos tratamientos. Empezó con un síntoma banal, pero ya ha explotado un tipo de bomba que no avisa, cambiando su vida y la de su entorno. Lo bueno es que estamos en el principio de la enfermedad y quizás estemos a tiempo de hacer cosas. Lo malo, que el caso es feo y que no será fácil llegar al tratamiento correcto en el tiempo adecuado. A favor, las ganas de curarse, la convicción, la fuerza de la juventud, la lucha de su madre y haber llegado hasta aquí sin pensárselo dos veces. Como suele ocurrir con las madres, la suya no ha dado nada por perdido por difícil que sea la batalla .Luchará con quien sea y se irá hasta el fin del mundo para conseguirlo. Su intuición le habló mas de buscar alternativas que de seguir las pautas médicas clásicas., en este caso potenciadas por la expansión de la patología. Debió olerse una sentencia de medico, que si se tiene buen ojo clínico, suele ser fatal.
¿Es tan sencillo como creer que la enfermedad ha salido a la luz, ahora sin mas?... o hay que indagar en el túnel del tiempo de la vida de Angus, a ver si encontramos motivos de sufrimiento emocional que hayan podido provocar la aparición de la enfermedad.
¿Es posible que en el inicio haya somatizado visceralmente la alteración de sus emociones y haya podido desencadenar a nivel celular, tan grave disfunción?. ¿Se vuelven locas las células, cambiando su destino genético, reproduciéndose sin parar hasta que llegas al médico y te dice que tienes tal tipo de tumor? Puede ocurrir que si vives cualquier tipo de angustia emocional,( la angustia o ansiedad es un síntoma físico proyectado por la emoción no elaborada o no expresada que se enquista) la sientas en tu estómago y sea la causa del origen de cambios importantes en tu inmunidad, la energía básica corporal, tu sistema endocrino y algunas cosas mas que no digo para no hacer la lista interminable?
(Es necesario e inevitable sentir la emoción negativa y eso no es el origen de la patología. Puede serlo que no se trabaje la emoción. Por ejemplo, es normal sentir rabia ante acontecimientos, ya que es una emoción básica del ser humano, pero si no se transita y se agota se puede somatizar en algún órgano)
Estamos entrando de lleno en la medicina cuántica y en un mundo nuevo de conceptos. Si aceptamos estas causas como posibilidades factibles, también los tratamientos podrían ser distintos a los clásicos y ser eficaces.
No creo que debamos escoger uno u otro. Una buena elección sería utilizar ambos métodos, ya que cada uno actúa sobre una parte distinta del cuerpo. La medicina energética no trabaja en el cuerpo directamente, sino en el corazón y el alma, como consecuencia se libera la energía negativa del cuerpo que provoca la enfermedad. Es una buena interacción, aunque también es verdad que actúan con mecanismos totalmente distintos y sobre áreas muy diferentes.
En este caso la medicina clásica le diagnosticará, le tratará con quimioterapia, radioterapia y/o cirugía. Luego a esperar la respuesta de tu cuerpo a la mutilación de la parte tumoral o al beneficio de los venenos que te han administrado. Todo un reto a la suerte y a la paciencia. Y digo suerte, porque la genética tiene un papel importante en la bondad del resultado. Nuestra lectura es de suerte pero la realidad es que sigue su destino genético.
Por otro lado, la sanación energética, no se pierde en detalles diagnósticos. Solo sitúa la patología a tratar topográficamente en una zona del cuerpo e interactúa con ella. Moviliza energías, sea desde un tercero o de uno mismo, normalizando los meridianos energéticos o incidiendo en un punto concreto anatómico, con la finalidad de anular una disfunción. Luego puede trasferirle energía del cosmos a través del sanador que corrige las alteraciones mencionadas y normaliza los campos eléctro-energéticos del paciente.
Angus vivía en un clásico mundo de jóvenes, con preocupaciones limitadas y de pronto su mundo se viene abajo, cuando conoce el alcance de su patología. Su madre le arrastra hasta el centro de sanación energética de Alex. El entiende el significado del alcance de su grave lesión y entra de lleno en el tema, colaborando con la idea de la sanación energética. Como paso previo ha visto como le hacen el tratamiento a otra persona, asistiendo como espectador.


video
Alex humedece con agua en una tundra de algodón, la zona de la intervención e introduce sus manos en el cuerpo del paciente, a nivel del plexo solar. Sus dedos presionan la piel, hasta que tras un chasquido acompañado de gorgoritos de agua, se introducen en el interior del hipogastrio. Sale al exterior un poco de sangre y acto seguido, sus manos estiran una especie de cinta negro-lila de un dedo de ancho por unos 15/ 20 cm. de largo. Alex la tira y limpia la zona quirúrgica. Luego pasea sus dedos por encima de la herida, con una leve presión sobre el vientre, efectuando así lo que el llama el cierre quirúrgico. La paciente, se pone en pié y se mira el vientre: no hay nada: sin cicatriz ni herida visible. Le han sacado la energía negativa de su cuerpo.
Es el turno de Angus. La operación empieza igual que el caso anterior. Al final , solo se ve la piel un poco enrojecida. Esta perplejo porque ha visto sangre, ha salido algo fuera y no le ha dolido. No entiende lo que ha ocurrido, pero a las pocas horas dice que se encuentra mejor. Ha vivido una experiencia única difícil de explicar y de momento, el silencio será su compañero de viaje. Tiene que procesar toda esta información y ver de que forma gestiona sus emociones: que ha significado para él. Tener que ponerle nombre a algo que ha visto y vivido en primera persona, del todo irracional. Pero habrá que esperar a que pase un poco de tiempo para ver si hay resultados positivos.
Cuando vuelvan a casa, tanto su madre como él, seguramente tendrán la sensación de haber hecho lo imposible y esto da tranquilidad y paz interior. Otra cosa será explicar a sus allegados, lo que han vivido y que ha pasado.
Noche De locos, cante, endorfinas, videos, Angus feliz, riso terapia, evolución medica…pero ha ganado tranquilidad.
Le he aconsejado que cuando vuelva a ver los médicos, compare las pruebas diagnósticas anteriores a la sanación energética. Nunca se sabe, podrían haber cambios…..
Angus vuelve a su país. Ha pasado más de una semana y tenemos el estudio comparativo de las pruebas diagnósticas: lo feo sigue allí pero inexplicablemente no ha empeorado. No ha evolucionado ni ha crecido….
El tiempo dirá.
...................
Ara ha escrito este tema, pero el blog al día siguiente sin saber porqué lo saca fuerra...?¿?¿?¿ ( Hay brujas en las hojas? ) .Así pues, me permito incluirla dada su calidad ( Hay que leerlo, pero recordar que es de ella...)

PIRAMIDE OF ASIA. FILIPINAS. ABRIL 2010
ARACELI;
A QUÉ HUELE EL AMOR?
Creo que cada uno de nosotros tiene un olor asociado al amor escondido en nuestra memoria. A mi el amor me huele a la colonia de mi madre cuando me dormía en su regazo, al óleo de las pinturas de mi padre, al arroz de los domingos, al Agua Brava de mis hermanos, a la cocina de mi abuela… A mi el amor me huele a la crema de mis hijos recién nacidos, a la mirada de su padre cuando los acunaba….Y aquí…en Filipinas...a qué huele el amor?Veo llegar multitud de miradas que van de unos a otros, algunos se reconocen, se abrazan. Me paseo por esos rostros ajenos que dentro de nada ya no lo serán. Intentando que mi mente no interfiera en lo que me llega de cada uno de ellos. Somos extraños y a la vez conocidos desde hace mil años, porque andamos por el mismo sendero que recorrimos entonces. Volvemos a encontrarnos, con otras caras, otro cuerpos, otras voces, otras expectativas, somos los mismos que vamos buscando el camino del la luz.Porque no hay otra manera de explicar lo inexplicable.No importa que no nos acordemos de nuestros nombres, que hablemos distintas lenguas, que vivamos en distintos países. De repente empiezo a incorporar en mi cerebro nuevos olores del amor:La mirada de una madre que viene con su hijo enfermo, extraviada y desesperada, su espalda encorvada por el peso del dolor, su mano suplicando “agárrame” y sus labios queriendo expresar lo que aún tiene sellado su corazón. El amor huele a ti Carmen, a tu coraje en atravesar el mundo buscando esperanza. Mientras caminamos en la noche y la luna llena nos mira descarada. Cuando me confiesas que nunca habías hablado así y cuando nos fundimos en un abrazo y puedo sentir tu peso en mi pecho como una herida punzante. Y sentir el privilegio de poder recogerte mientras caes y ser tu pañuelo de lágrimas. Porque el amor, aquí, huele a sal.Al sudor de todos cuando nos abrazamos después de habernos maravillado y llorado en una noche llena de pequeños y grandes milagros en la cueva. A la humedad que esa noche nos envolvió convertida en agua santa y en piedras consagradas que brotaban de las manos de Alex, de su boca. El amor huele a respeto, a maravilla, a llanto de emoción escuchando a la Dama Blanca, a recogimiento después de haber escuchado su mensaje y haberme encontrado como por arte de magia, recogida por centenares de manos y corazones en el trozo del camino hasta mi cama de piedra.A silencio, a contacto con uno mismo.A paciencia.
Y a medida que pasan los días, (que infinito es el amor), su olor se va expandiendo y a medida que se expande nos volvemos uno y en ese instante florecen más milagros. Porque el amor en Filipinas, huele a la piel de Alex, a sus diminutas manos, a sus rezos, a la humildad que brota de cada poro de su piel hasta poder tocarla, a sangre de sanación, a cicatrices sin marca.El amor huele a eso…Al cambio de la postura de Carmen con su espalda erguida, a su mirada, que ya no está perdida, sino segura y brillante, a su sonrisa agradecida y a sus manos que agarran con fuerza las riendas de su vida.A la inocencia de su hijo Angus, a su cariño inusitado, a sus frases de despedida, a sus abrazos largos.Huele a un militar que vio a Christiane que apenas podía andar y la acunó en sus fornidos brazos para llevarla a la pirámide de luz. Y esa imagen del amor al verlos llegar, ella en brazos de él, huele a grandeza rodeada de árboles, de suelo iluminado.Y dos días después, al baile de Christiane volando libre por la sala como un pájaro, abriendo su pecho al mundo y desplegando sus brazos como alas. El amor huele a los aplausos y lágrimas de emoción que la acompañaron después de su vuelo, cuando paró para enseñarnos su radiante mirada, diferente, única. Ya sin dolor abotargado.Y cuando me acerco a ti, Marika y arrugo mi nariz en tu abrazo, el amor huele a ternura, a entrega ilimitada, a incondicionalidad, a humanidad con olor y forma de mujer. A hermana.Huele al latido de tu corazón, Paco, cuando cada noche me acurruco en tu pecho y nuestros corazones se funden en uno, latiendo acompasados…esa magia del amor…A cuantas cosas huele el amor en Filipinas !.Y cuando entramos en Santa Bárbara, en San Fernando, el amor nos inundó entrando por nuestras fosas nasales directamente al alma y al corazón.Allí el amor huele a piel oscura, a destellos de agradecimiento en las miradas, a sonrisas esperanzadas, a niños, jóvenes, adultos y ancianos. El amor huele a tierra mezclada con creencia. A sabiduría.Y me voy a un rincón de la sala, donde a solas conmigo misma pueda inspirar el amor una y otra vez, llenarme de él a través de mi respiración. Inundarme de él sin perderme un detalle de las imágenes más bellas que se prenden en mi retina. Intentar grabar ese cuadro de absoluto amor lleno de colores y olores para recordarme el resto de mi vida que una vez me sentí así, en conexión con el mundo entero, con todos y cada unos de los seres que en ese instante me rodeaban.Date cuenta, ahora, que me lees, que estas respirando, que cada vez que respiras das y recibes amor. Estés donde estés, con quién estés, no puedes vivir sin amor, ni tampoco sin respirar. Sencillamente, por eso, el amor, huele a todo.ARA

2 comentarios:

  1. PIRAMIDE OF ASIA. FILIPINAS. ABRIL 2010-04-17
    ARACELI

    A QUÉ HUELE EL AMOR?

    Creo que cada uno de nosotros tiene un olor asociado al amor escondido en nuestra memoria. A mi el amor me huele a la colonia de mi madre cuando me dormía en su regazo, al óleo de las pinturas de mi padre, al arroz de los domingos, al Agua Brava de mis hermanos, a la cocina de mi abuela… A mi el amor me huele a la crema de mis hijos recién nacidos, a la mirada de su padre cuando los acunaba….
    Y aquí…en Filipinas...a qué huele el amor?
    Veo llegar multitud de miradas que van de unos a otros, algunos se reconocen, se abrazan. Me paseo por esos rostros ajenos que dentro de nada ya no lo serán. Intentando que mi mente no interfiera en lo que me llega de cada uno de ellos. Somos extraños y a la vez conocidos desde hace mil años, porque andamos por el mismo sendero que recorrimos entonces. Volvemos a encontrarnos, con otras caras, otro cuerpos, otras voces, otras expectativas, somos los mismos que vamos buscando el camino del la luz.
    Porque no hay otra manera de explicar lo inexplicable.
    No importa que no nos acordemos de nuestros nombres, que hablemos distintas lenguas, que vivamos en distintos países. De repente empiezo a incorporar en mi cerebro nuevos olores del amor:
    La mirada de una madre que viene con su hijo enfermo, extraviada y desesperada, su espalda encorvada por el peso del dolor, su mano suplicando “agárrame” y sus labios queriendo expresar lo que aún tiene sellado su corazón. El amor huele a ti Carmen, a tu coraje en atravesar el mundo buscando esperanza. Mientras caminamos en la noche y la luna llena nos mira descarada. Cuando me confiesas que nunca habías hablado así y cuando nos fundimos en un abrazo y puedo sentir tu peso en mi pecho como una herida punzante. Y sentir el privilegio de poder recogerte mientras caes y ser tu pañuelo de lágrimas. Porque el amor, aquí, huele a sal.
    Al sudor de todos cuando nos abrazamos después de habernos maravillado y llorado en una noche llena de pequeños y grandes milagros en la cueva. A la humedad que esa noche nos envolvió convertida en agua santa y en piedras consagradas que brotaban de las manos de Alex, de su boca. El amor huele a respeto, a maravilla, a llanto de emoción escuchando a la Dama Blanca, a recogimiento después de haber escuchado su mensaje y haberme encontrado como por arte de magia, recogida por centenares de manos y corazones en el trozo del camino hasta mi cama de piedra.
    A silencio, a contacto con uno mismo.
    A paciencia.

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  2. Continua del comentario anterior...

    Y a medida que pasan los días, (que infinito es el amor), su olor se va expandiendo y a medida que se expande nos volvemos uno y en ese instante florecen más milagros. Porque el amor en Filipinas, huele a la piel de Alex, a sus diminutas manos, a sus rezos, a la humildad que brota de cada poro de su piel hasta poder tocarla, a sangre de sanación, a cicatrices sin marca.
    El amor huele a eso…
    Al cambio de la postura de Carmen con su espalda erguida, a su mirada, que ya no está perdida, sino segura y brillante, a su sonrisa agradecida y a sus manos que agarran con fuerza las riendas de su vida.
    A la inocencia de su hijo Angus, a su cariño inusitado, a sus frases de despedida, a sus abrazos largos.

    Huele a un militar que vio a Christiane que apenas podía andar y la acunó en sus fornidos brazos para llevarla a la pirámide de luz. Y esa imagen del amor al verlos llegar, ella en brazos de él, huele a grandeza rodeada de árboles, de suelo iluminado.

    Y dos días después, al baile de Christiane volando libre por la sala como un pájaro, abriendo su pecho al mundo y desplegando sus brazos como alas. El amor huele a los aplausos y lágrimas de emoción que la acompañaron después de su vuelo, cuando paró para enseñarnos su radiante mirada, diferente, única. Ya sin dolor abotargado.
    Y cuando me acerco a ti, Marika y arrugo mi nariz en tu abrazo, el amor huele a ternura, a entrega ilimitada, a incondicionalidad, a humanidad con olor y forma de mujer. A hermana.
    Huele al latido de tu corazón, Paco, cuando cada noche me acurruco en tu pecho y nuestros corazones se funden en uno, latiendo acompasados…esa magia del amor…
    A cuantas cosas huele el amor en Filipinas !.
    Y cuando entramos en Santa Bárbara, en San Fernando, el amor nos inundó entrando por nuestras fosas nasales directamente al alma y al corazón.
    Allí el amor huele a piel oscura, a destellos de agradecimiento en las miradas, a sonrisas esperanzadas, a niños, jóvenes, adultos y ancianos. El amor huele a tierra mezclada con creencia. A sabiduría.
    Y me voy a un rincón de la sala, donde a solas conmigo misma pueda inspirar el amor una y otra vez, llenarme de él a través de mi respiración. Inundarme de él sin perderme un detalle de las imágenes más bellas que se prenden en mi retina. Intentar grabar ese cuadro de absoluto amor lleno de colores y olores para recordarme el resto de mi vida que una vez me sentí así, en conexión con el mundo entero, con todos y cada unos de los seres que en ese instante me rodeaban.
    Date cuenta, ahora, que me lees, que estas respirando, que cada vez que respiras das y recibes amor. Estés donde estés, con quién estés, no puedes vivir sin amor, ni tampoco sin respirar. Sencillamente, por eso, el amor, huele a todo.
    ARA

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