lunes, 18 de octubre de 2010

50) EL OMBLIGO COMO ZONA ERÓGENA, BAJO LA ÓPTICA ENERGÉTICA.



50) EL OMBLIGO COMO ZONA ERÓGENA, BAJO LA ÓPTICA ENERGÉTICA.

Hace unos días, me llamaron por teléfono desde una radio de ámbito nacional. Me solicitaban que hiciese una aportación médica, en un programa de gran audiencia para hablar del ombligo como zona erógena. Después de mucho pensar, decidí explicarlo con la unión de ambas medicinas: funcionamiento de la zona erógena del ombligo, bajo el prisma médico convencional y añadiendo conceptos de medicina natural.
Lo vi como una aportación nueva, a un tema tan trillado como su estructura clásica.
Y así quedó:




Vamos a hablar con el Dr. Paco Lacueva, Director del proyecto “Unión de Medicina clásica con la Medicina Natural”, que puede explicarnos novedades respecto al funcionamiento del ombligo como zonas erógena, desde el punto de vista de ambas medicinas.





LOCUTOR: En el caso del ombligo como zona erógena, que puede explicarnos sobre los mecanismos de su funcionamiento?

Dr. PACO LACUEVA:

Desde el punto de vista neurofisiológico, el ombligo es una zona erógena con gran riqueza de terminaciones nerviosas sensitivas pero no muy distinto en su funcionamiento a otras partes del cuerpo humano. La sensación táctil en esta zona del abdomen, sea con caricias, besos, etc.…altera la estática de la zona, interviniendo 3 mecanismos de acción distintos:








Como en todo el cuerpo, primero hay cambios en la dinámica de la piel, que provoca la liberación de endorfinas y neurotransmisores, obteniendo una sensación placentera, en una zona anatómica que se ira ampliando hacia los extremos. (Tórax y área genital).
La piel desprenderá feromonas, estimulando el cerebro que reacciona con una respuesta sexual elevada.
Luego, aparece como acto reflejo, una contracción de los músculos del abdomen, que favorece la salida hormonal de las vesículas neurológicas y mayor dosis de placer.
Como debajo del ombligo esta el aparato digestivo y este es muy rico en terminaciones nerviosas y aporte vascular, se involucra este sistema, que responde con pequeños espasmos imperceptibles y reacciona como multiplicador de sensaciones. En el caso de las mujeres, existe además, el mismo tipo de efecto a través del útero terminando en la zona vaginal y genitales externos.



Si además de estos conceptos clásicos, le aplicamos mecanismos de medicina oriental, la acción desencadenante es más sofisticada y compleja:
La zona del ombligo pertenece al tercer chacra o plexo solar, controlando el páncreas y la dinámica de la insulina y el glucagón. Es una puerta muy sensible a las emociones, que provoca rápidos cambios hormonales, vehiculándolas a través de los meridianos del cuerpo hacia el córtex cerebral, liberando más hormonas que intervienen en la libido y en el deseo sexual.



En este caso facilita la unión de la mente con el espíritu a través del cuerpo físico consiguiendo el perfecto equilibrio.
Caricias suaves, casi imperceptibles, en forma de círculo en sentido dextrógiro alrededor del ombligo, ayuda a la movilidad del vórtice energético del plexo solar, impulsando las emociones hasta el córtex cerebral, desencadenando aporte hormonal que interviene en el acto sexual.



Cambios de temperatura (hielo, líquidos) y de sensaciones táctiles (Fruta, etc.…) potencia la afluencia vascular y aumento del estado de alerta de los corpúsculos de la piel, multiplicando sensaciones.



Esta es la parte técnica, pero no olvidemos lo mas importante: Conocer bien a nuestra pareja sexual, facilita estos mecanismos fisiológicos, sin olvidar que el juego amoroso no debe ser egoísta, sino complaciente con tu pareja. La conexión mental y espiritual entre dos personas es tan importante como jugar con su ombligo….

No es mucho, pero es una pequeña aportación, para demostrar que si unimos conceptos de distintas culturas, el resultado puede ser más sofisticado y completo……..

….y no olvidéis jugar con el ombligo, como si estuvieseis pescando emociones!


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